Allá por el 2016 surgió la duda de Vinoble, si merecía la pena asistir o no. ¡Sí, sí, como suena! Lo deseché.  Muchos eran los comentarios del frenazo que había dado la feria del vino jerezana desde la cancelación en la edición de 2012. Error, ¡todavía me arrepiento!

De forma casi mágica, tres meses atrás aparece de nuevo en forma de sugerencia: “Venga, vente pa’ Vinoble este año. ¡Piénsalo!”. Mi mente debió tardar décimas de segundo en tomar la decisión.

Mi primera vez en Jerez de la Frontera

Se acerca la fecha y los nervios. No sólo era mi primer Vinoble, sino que iba a ser mi primera vez en Jerez de la Frontera. Había llegado el momento de materializar tanta pasión por los generosos.

Y quizá resulte un tanto irrespetuoso siendo la más ‘guiri’ en el triángulo.

Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com
Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com

Así que, por esta vez, mi visión se queda extramuros. Porque fuera del recinto del Alcázar jerezano, de las catas en la Mezquita  y en el Molino del Aceite,  y dejando también a un lado los expositores desbordantes de buena disposición, vino y explicaciones, extramuros  es donde he descubierto que conviven los cuatro mandamientos esenciales para sentir el otro Vinoble.

El orden de los mandamientos no altera la buena dicha, el gozo y la perversión desmedida.

Os contaré mi historia…

No tomarás el nombre de Amontillado en vano

El tren en el que viajo llega el día previo a Vinoble a las 15:47 horas. Veinte minutos más tarde ya estoy sentada en una terraza con dos copas de Amontillado (una de Viña AB de González Byass y otra de NPU de Sánchez Romate) y a la espera de una buena dosis de tapas. Porque pocas cosas hay más gratificantes que armonizar un buen guiso de atún con un Amontillado. Desde esa terraza se respira calor y ganas.  Con seguridad las mías, mis ganas elevadas a la máxima potencia.

Ya estoy en canción, otras dos copas más de Amontillado y pasear por la ciudad y descubrir rincones, café con hielo y retomar.

Honrarás a los Tabancos

Pisar Jerez y no visitar un Tabanco hubiese sido un sacrilegio. Los Tabancos son seguramente los lugares más típicos en Jerez para tomar vino tal y cómo se hacía antiguamente, directamente de la bota. Lugares que mezclaban el concepto social propio de las tabernas con la venta de vinos. En mi caso el elegido fue La Reja (c/ Mesones), muy próximo al Teatro. Como recomendación os diré que no crucéis el umbral sin hambre y sin sed. Tonterías las justas. En mi caso, Amontillado por doquier.

Todavía no había dado comienzo Vinoble y el ambiente en Jerez ya sobrepasaba mis expectativas.

Más allá de la necesidad de recuperar la feria, Vinoble abre sus puertas con la gran Cata Inaugural de Grand Cru Classés de Sauternes et Barsac. Nueve Chateaux, nueve vinos del 2015 al 2005. Si, si, nueve; porque la añada del 2012 fue tan pobre en Sauternes que no mereció mucho la pena.

Al igual que las nieblas matutinas que cubren los viñedos en esta parte del mundo, la cata inaugural parecía estar ensombrecida por la ausencia del más esperado, Chateau d’Yquem.

¡Uy! Ya estoy echando por tierra el octavo mandamiento, había prometido no mencionar lo que vi dentro del Alcázar jerezano.

Comerás atún en todas las recetas posibles
Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com
Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com

Después de una primera mañana de stand en stand, disfrutando, había llegado la hora de cumplir otro mandamiento, “Comerás atún en todas las recetas posibles”. La mía fue en A Mar Restaurante (c/ Latorre 8) en forma de Tartar de atún rojo salvaje de la Almadraba.

Santificarás las fiestas nocturnas

El último mandamiento por hoy y quizá uno de los más importantes. Un imperdible de las noches de Vinoble: “Santificarás las fiestas nocturnas que organizan las bodegas jerezanas”.

Bodegas Tradición. Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com
Bodegas Tradición. Copyright: Natalia Martínez Pérez para www.devinosconalicia.com

Aquí mi consejo es que cometas todos los actos puros e impuros que sean necesarios para asistir a alguna de estas fiestas… Que lo de confesarsé, ya llegará al cuarto día.

Palabra de Vinoble.

Este artículo es original e inédito sin intereses publicitarios. Escrito por Natalia Martínez Pérez para Devinos con Alicia Gastroblog©.

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Los 4 mandamientos extramuros de Vinoble

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