SANDRA DOMÍNGUEZ. Nada más lejos de la realidad, la semana pasada viaje a París para celebrar la mágica noche de Reyes, y poder disfrutar de una “auténtica” cabalgata. Y, aunque, este post llegue un poco tarde espero que alguna navidad podáis disfrutar de esta capital.

El primer día, por la noche decidimos salir a dar un paseo por los Campos Elíseos, sin saber que nos encontraríamos, cual fue nuestra sorpresa al encontrarnos, con los dos lados de la gran avenida llenos de puestecillos, parecidos a los de la Plaza Mayor de Madrid, pero llevados al máximo esplendor.

Encontramos gran cantidad de puestos de vino tinto caliente con canela, y he de decir que me impresiono lo rico que estaban, también tenían sidra caliente. Aparte estaban los típicos puestos de crepes y unos pintorescos y muy rosados stands de macarrons. Pero lo que más me gusto fueron los puestos de comidas internacional, desde unas sartenes gigantes de pasta italiana, hasta parrillas de salmón ahumado.

Pero volvamos a lo que contempla este espacio, hablar de restaurantes de otros países, y en este caso hemos escogido un rodeo con comida de rancho en París, bueno en Disneyland Paris, Wild West Show. Y si tenéis hijos o sois tan fantasiosos como yo, os encantará. 

Del sitio que decir, parece un cine desde fuera, pero según entras se va convirtiendo en un bar cowboy, con música country en directo, y al otro lado del escenario se encuentra un gran rodeo, donde actuaron indios y vaqueros, búfalos, caballos y como no Mini y Micky Mouse.

Y de la comida, no podría quejarme ni aunque quisiera, porque no se veía nada, pero claro es lo que tienen las cenas espectáculo, lo que no se puede negar es la influencia de la comida texana. Empezamos con un pan de maíz, que parecía más un bollo con trozos de maíz, pero que estaba buenísimo. De primero teníamos una olla de frijoles picantes, que aunque estaban un poco secos y demasiado picantes, Micky Mouse me los hizo ver desde una perspectiva diferente. De segundo teníamos una parrilla en una sartén, con todas las especie de animales, absténganse vegetarianos, esta incluía butifarra, pollo, costillas picantes y unas patatitas baby, bien hecho y jugoso todo. Y de postre, un crumble de manzana con una bola de helado de vainilla, en un cuenco de hierro, básico pero resultón.

El último día, callejeando un poco, en una calle paralela al Louvre, encontramos una pastelería donde hacían macarrons de todos los sabores que os podías imaginar (violetas, leche condensada, café, té verde, etc.), y como no podía ser de otra manera acabe picando, la verdad es que no puede ser muy critica con ellos porque me encantan de cualquier manera. 

Por último, os quiero dejar la receta de un postre, que he incluido entre mis favoritos, y que me dieron todos los días a la hora del desayuno, posteriormente descubrí lo que es el roscón de reyes francés, Galette de Rois, un hojaldre francés con frangipane, Los ingredientes son: 

  • 2 láminas de hojaldre
  • 3 huevo
  • Azúcar glass
  • 250 ml de leche entera
  • 90 gr de azúcar
  • 1 Vaina de vainilla
  • 20 gr de Maizena
  • 100 gr de almendra en polvo.

RECETA:

Para el relleno, lo primero es calentar la leche a fuego lento, reservando un poco, con el azúcar, y la carne de la vaina de vainilla. En un recipiente aparte, mezclamos la leche reservada con la maicena, hasta que quede sin grumos, y le añadimos dos yemas de huevo, batiéndolas muy bien. 

Cuando la leche del cazo comience a hervir, retiramos del fuego y le añadimos la otra mezcla de maicena, y la ponemos de nuevo a hervir hasta que espese, y la apartamos del fuego, le agregamos la almendra en polvo, mezclamos, y tapamos con film transparente, dejándola reposar hasta que se enfríe. 

Mientras preparamos la masa, estirando una lámina de hojaldre y cortándola con forma circular, luego la colocamos sobre la bandeja del horno forrada de papel de horno. Y pintamos el borde con huevo batido, no más para evitar que el hojaldre no suba durante el horneado. 

Repartimos la crema por toda la masa, sin tocar la parte que está pintada con huevo, cubrimos con la otra lámina de hojaldre que habremos cortado también al mismo tamaño y presionamos todo el borde, justo por donde hemos pintado para sellar ambas partes. 

Hacemos un agujerito en el centro de la tapa, pintamos con huevo y refrigeramos durante unos 30 minutos. Precalentamos el horno a 200º con calor arriba abajo. Sacamos la galette de la nevera y dibujamos sobre la masa, con ayuda de un cuchillo, la figura que nos guste. 

Horneamos 10 minutos a 200º, bajamos la temperatura a 170º y seguimos cociendo hasta que la masa esté dorada y haya subido. Sacamos del horno la galette, subimos de nuevo a 200º el horno, espolvoreamos con azúcar y horneamos un par de minutos más. 

Et voilà! Listo para comer.

(Visited 641 times, 1 visits today)
Enero viajero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *