ALICIA GÓMEZ. Rompiendo con la programación y ocupando uno de los espacios de los miembros del equipo hoy me llevaré el mundo del vino a mi terreno: los eventos inaugurando el espacio de Yo, GastroOPE. Algunos ya conocéis mi trayectoria por estar en permanente formación y movimiento en el terreno del marketing, la organización de eventos y el protocolo,… y por supuesto, el mundo del vino y de la sumillería en general. Por lo que estaba tardando demasiado tiempo en escribir una reflexión sobre la fusión de disciplinas en las que cada día estoy más especializada.

Comenzaremos este post con una pregunta: ¿sabríais acompañar cualquier evento con un vino?, o dicho de otra forma ¿qué pensáis sobre maridar los vinos con la comunicación en vivo? tarea difícil, ¿no? Algunos es muy probable que me digáis un rotundo “depende del menú” dirían los más románticos o “elegiría un vino u otro dependiendo del público al que me dirijo” dirían los profesionales más ligados al marketing… y ambas respuestas serían correctas, igual que muchas otras que podáis pronunciar. El mundo de la sumillería y del vino no es una ciencia exacta y, del mismo modo, el maridaje y el gusto por el vino tampoco y la razón de por qué es sencilla: es una disciplina ligada a la percepción personal, por lo que no hay respuestas erróneas.

Personalmente me inclino más hacia la rama del marketing. Puestos a mojarnos y observando las tendencias propuestas en la última edición de Madrid Fusión desde una de las cocinas más rompedoras de nuestro país con un revolucionario concepto de utilizar el vino como uno de los tantos ingredientes que se pueden encontrar en un espacio gastronómico (visión que ha levantado muchas ampollas dentro del sector), los profesionales que unen la comunicación en vivo al mundo de los eventos mediante el vino deben plantearse algunos aspectos como: si la cocina (catering) cambia, si los eventos cambian ¿por qué el vino no?

Es indudable que sí, de hecho lo que en la rama del marketing se le denomina packaging cada vez es más importante en el mundo de este alimento, sobre todo para las nuevas generaciones… porque SEÑORES PRODUCTORES: ¡la etiqueta es importante porque se ve! Pongamos las cartas sobre la mesa y no esperemos a vivir del nombre, ni de una etiqueta diseñada en los ’90, ni de vinos muertos, ni de copias mal hechas de Cabernet,.. busquemos identidad propia en cada botella. Del mismo modo que la calle sigue reproduciendo el dicho popular de que “comemos por los ojos”, hoy en día también bebemos por ellos. Y, es que, si nos situamos en el punto del vista del potencial consumidor, el 80% de su decisión de compra o consumo reside en la “vestimenta” del vino, dejando un pobre 20% para posibles recomendaciones y otras variables. En términos llanos: vivimos en una sociedad a la que le importa la imagen, y el que opine lo contrario se engaña a sí mismo…

Parece que esta reflexión sobre comercialización no tiene nada que ver con el mundo de los eventos y que he comenzado el artículo desviándome del tema, pero no. Cuando llegamos a un evento bien organizado nos encontramos en todo momento mensajes corporativos e imágenes acordes con la identidad de la empresa que lo forman, en otras palabras: un evento es una máquina de creación de imágenes que la empresa o ente organizador cuidará de que sean lo más óptimas posible para su invitado. Por lo que la siguiente pregunta es sencilla: ¿si cuidamos cada detalle de organización, programa y producción (en la que se encuentra el catering) no deberíamos cuidar también la imagen de los vinos que sirvamos? No hablamos de calidad, porque obviamente lo que ofrezcamos a los invitados debe ser lo mejor que podamos ofrecerles… si no que subimos al siguiente nivel y nos referimos únicamente a la imagen. ¡Seamos un poquito coherentes! y no mezclemos estilos: igual que no pondríamos claveles en un evento de nuevas tecnologías, no metamos en ese mismo evento un vino clásico con calzador solo porque la bodega “nos suene”: la calidad no solo tiene nombre de “Marqués”.

Tipos de vinos. Fuente [en linea]: www.conocimientoytecnologia.org
Tipos de vinos. Fuente [en linea]: www.conocimientoytecnologia.org

Todo es importante, eso está claro, y más si nuestros invitados pueden verlo… y solo por la etiqueta, la cápsula, el tipo de corcho podemos entrever la filosofía que tiene la bodega, no hace falta (en el 95% de los casos) descorchar una botella para saber de que corte será lo que estamos a punto de probar (aunque a veces nos podemos llevar gratas sorpresas, sorpresas a secas… y también decepciones). Actualmente, el mercado nos facilita el alcance de todo tipo de vinos clásicos o de vanguardia; jóvenes, crianzas, reservas o grandes reservas; fermentados en acero inoxidable, barrica o cemento; blancos, rosados, claretes o tintos; tranquilos, espumosos o generosos… la verdad, la variedad es grande. Por ese motivo un profesional de los eventos debe conocer a la perfección el público diana al que se dirige: conocer sus gustos u orientaciones desde diferentes estudios nos ayudará a, no solo acertar con el tipo de comida a servir, sino también a cerrar el evento con un vino a su altura. No nos olvidemos de que aunque hayamos triunfado en la realización técnica de todo el proyecto un mal servicio de catering o una mala comida puede ser lo único que recuerde nuestro invitado de toda la celebración y llevarnos al absoluto fracaso, lo mismo pasa con los vinos… lamentablemente en menor medida, pero con un afortunado incremento de interés.

El mundo del vino ¡se mueve! No a la escala que a muchos nos gustaría, porque queda mucho por hacer para que el público joven se involucre en esta cultura tan nuestra (no nos olvidemos que España en la actualidad es el primer productor mundial y el país con más hectáreas de viñedo plantado), pero debemos partir desde un punto y creo que un buen comienzo es preguntarnos ¿en qué momento el vino dejó de interesar a las nuevas generaciones? Salimos al exterior y en países como Estados Unidos y Australia encontramos vino en todos los locales de noche y en España… ¡gin tonics! (y no digo que esté mal, porque soy la primera que se declara seguidora de este combinado)… pero, echemos un vistazo hacia atrás, para saber hacia donde vamos… y veremos que nuestra historia está ligada a este zumo fermentado desde antes de que se instalaran los romanos, y desde entonces ¡ha llovido un poco!

Vino vs. género. Fuente [en linea]: www.apertura.com
Vino vs. género. Fuente [en linea]: www.apertura.com

Otro aspecto en los eventos que suele ser un error irreparable es relacionar un vino con un género… ¡en pleno siglo XXI! Muchos ya lo habréis captado pero a los que no os lo explicaré de modo sencillo: creamos un evento femenino… vamos a servir SOLO vino blanco ¡ERROR! o, planteamos un evento únicamente masculino… vamos a servir SOLO vino tinto y con cuanta más crianza mejor… de nuevo ¡ERROR! ¿por qué no servir un blanco, rosado, tinto, dulce, un espumoso o un generoso a cualquiera de los géneros? Lo digo desde una perspectiva personal, no solo por ser mujer u hombre nos condicionamos a tomar solo vino blanco o tinto… así que vamos a desvincularnos de esas premisas y vamos a partir de que cualquier persona, sea hombre o mujer, puede disfrutar con cualquier vino. Sus gustos personales ¡será otra cosa! tengamos claro a quién nos dirigimos, el perfil de invitado… asesorémonos por profesionales en la materia y decidamos que vino está más acorde con nuestro público y nuestro evento porque actualmente se están elaborado auténticas joyas enológicas, y es una pena perdérselas por premisas que no va a aportar nada a nuestro proyecto, pereza… o, lo peor, por creer que un vino diferente no puede enriquecer nuestro evento.

Uso de espumosos. Fuente [en linea]: lomalinda.com.mx
Uso de espumosos. Fuente [en linea]: lomalinda.com.mx

Finalmente, llegamos al último error más común dentro de un evento: vincular el vino espumoso (ya sea cava, champagne o cualquier espumoso de los que encontramos a lo largo y ancho del mundo) al postre. El vino espumoso tradicionalmente no es un vino de postre… a no ser que sea dulce (que tendría más justificación). Llegamos a un evento y lo común es encontrarse este impresionante y complejo tipo de vino relegado al postre, brindis y/o bombones de broche de fin de comida. No digo que esté mal, porque cerrar un menú con un extraordinario vino espumoso es impecable… pero también podemos darle la importancia que se merece y preguntarnos ¿por qué no tomarlo con el aperitivo o con el plato principal? por ejemplo, personalmente adoro el sushi con un buen espumoso rosado, y como esta combinación hay miles ¡ya vale de dogmas!

Llegados a este punto hago un llamamiento a los profesionales de los eventos (ya que yo estoy a caballo entre las dos disciplinas): de hecho si tuviera que definir mi formación, lo haría como Organización de eventos vinícolas. Igual que nos rodeamos de profesionales de los campos de producción, floristería, caterings, comunicación, etc… pedid ayuda a profesionales en servicio de vino, no solo os ayudarán a escoger el mejor vino para el evento sino que os orientarán sobre su servicio (algo francamente importante porque puede llegar a ser un despropósito servir el mejor de los vinos a una temperatura y de un modo incorrecto).

Para terminar os dejo con una cita del chef que os mencionaba antes, es inspirador:

Son planteamientos muy personales pero funcionan, es una forma diferente de entender el vino. Creo que es necesario a día de hoy darle una visión diferente porque muchos chicos jóvenes quieren ser cocineros, pero no tantos sumilleres y camareros. Es la hora de replantearnos algunos dogmas del vino” Dabiz Muñoz, DiverXo.

Te invitamos a dejar tu opinión en la zona de comentarios, todo el mundo tiene algo que decir.

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El vino en los eventos

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