Hoy en Devinos con Alicia seguimos con nuestra cruzada por las Islas Canarias. A parte de Tenerife veremos otras Denominaciones de Origen como Lanzarote, La Palma o Taroconte – Acentejo. Recordemos que hablamos de vinos de una acertadísima cata realizada en Enoteca Barolo (Madrid), de la que salí totalmente enamorada de los Vinos Blancos Canarios. Como el jueves, hablaremos de tres vinos, aunque hoy el post será un poco más largo debido a que provienen de bodegas diferentes. ¿Estáis preparados para que se os haga la boca agua? Pues bien, ¡comencemos!

Viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo
Viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo
Visita a La Palma de Gran Canaria: Bodegas El Níspero
La primera visita corre de la cuenta de Bodegas El Níspero, situadas en DO. La Palma y elaboradoras de un vino que recibe el mismo nombre. Ya sabéis que para conocer los vinos primero tenemos que recorrer levemente la historia de la propia bodega, así que… ¡vamos allá!
Bodegas El Níspero. Fuente: Canarias Actual
Bodegas El Níspero. Fuente: Canarias Actual

Hablamos de la emblemática Eufrosina Pérez Rodríguez, una bodeguera que siguiendo con la tradición familiar fundó Bodegas El Níspero a finales de los años 90′, manteniendo la tradición familiar heredada de su padre de embotellar vinos de forma artesanal que después vendía a granel. Con la única intención de comercializar el vino elaborado con variedades autóctonas de La Palma, unas uvas con características especiales, consiguió obtener productos únicos. La bodega cuenta con viñedos propios, en los que se cultivan variedades de uvas blancas de Listán y Albillo, y variedades tintas como el Negramoll Prieto, Tintilla, Castellana, Vijariego y Almuñeco. Sus cepas, como en todas las Islas Canarias, son de pie franco y se conducen en vaso, apoyado en una Y (típico sistema de la isla de La Palma). El Níspero es capaz de combinar la más moderna tecnología con las tradición de elaborar vinos excepcionales.

Bodegas El Níspero 2011. Fuente: Schwainer Blog
Bodegas El Níspero 2011. Fuente: Schwainer Blog

¡Ya es hora de catar el primero de los vinos! En la copa de El Níspero 2011, monovarietal de Albillo, nos encontramos con un color amarillo pajizo con irisaciones doradas (aunque no es muy fiable debido al matiz de la luz con la que hice la cata) Pasemos a nariz, ¡que es donde realmente sorprende!: nos encontramos como familia predominante los aromas empirumáticos (alquitranes, petróleos y derivados) en un primer contacto aunque poco a poco se abre notablemente dejando salir aromas de manzana sobremadura, melocotón blanco y leves notas minerales, de papaya y nuez. En boca entra fácilmente, con un paso muy equilibrado y voluminoso, sin olvidar de que se muestra cremoso y untuoso para dejar leves notas minerales tras su paso. Simplemente… ¡un vino de 10! Para mí, es la joya de la corona de la cata (sin desmerecer a los otros cinco porque todos son espectaculares y sorprendentes).

Viaje a Tenerife para conocer a Bodegas Domínguez Cuarta Generación

Continuamos con Bodegas Domínguez Cuarta Generación, situadas en DO. Taroconte – Acentejo (Tenerife) y su vino Blanco de uvas tintas 2012. Empecemos con una breve introducción para situarnos: los vinos de la denominación de la que hablamos en este momento fueron internacionales prácticamente desde su nacimiento en época de la conquista por parte de los españoles y, con el tiempo, ha sido conocida en las cortes de media europa y EE.UU. en tiempos de la Guerra de Independencia. Se puede decir que ¡son vinos con mucha historia!

¿A qué se debe que sean vinos tan especiales? Fácil. Parte de sus características se deben a la tierra volcánica en la que están cultivadas sus vides. Como todo el archipiélago canario, Tenerife es fruto de sucesivas erupciones volcánicas por lo que ésta circunstancia impregna el terroir de esta isla.  Esto unido a los 26 tipos de mesoclimas que se encuentran en Tenerife y a la variedad de uva hace que esperemos tomar vinos únicos, ¡no puede ser de otra manera!

Viñedos con vistas al Teide. Fuente: Bodegas Domínguez Cuarta Generación
Viñedos con vistas al Teide. Fuente: Bodegas Domínguez Cuarta Generación

Centrándonos en las Bodegas Domínguez Cuarta Generación, incluso en la actualidad se declaran “fieles herederos de la cultura y características de los vinos de la isla“, citan textualmente en su sitio web. Es una empresa con filosofía familiar y de pequeña producción, en la que su mayoría va destinada al mercado local. Definen a sus vinos como personales, francos, sugerentes y herederos de su tradición vitivinícola, donde se entremezclan la fruta, la madera y las características del terroir para lograr en ellos un equilibrio y una elegancia excepcionales. Posee unos terrenos situados en la vertiente noreste de Tenerife entre los 600 – 700 metros de altitud… donde los suelos arcillosos y fértiles conviven con los más pobres y pedregosos, una combinación única que transmite su personalidad a las uvas con las que se elaboraran sus vinos.

No hay que olvidar que las viñas en las Islas Canarias están cultivadas en pie franco, un concepto que no es nuevo para los lectores de Devinos con Alicia, pero que algunos de vosotros seguro que no recordáis o conocéis. Tras la terrible plaga de filoxera que asoló nuestros viñedos, la mayoría de los productores se vieron obligados a utilizar pie americano (ya que era inmune al insecto). Sin embargo, hubo algunas zonas que quedaron exentas bien por la composición del terreno, bien por su situación geográfica (como es este caso). Por tanto, las cepas que encontramos en las islas van directamente plantadas en el suelo (sin la utilización de portainjerto), algo que obviamente tiene sus beneficios como el hecho de que encontremos variedades inexistentes en el continente además de permitir a la vid una mejor nutrición.

Dominguez Blanco de Uva Tinta 2012. Fuente: Bodegas Domínguez Cuarta Generación
Dominguez Blanco de Uva Tinta 2012. Fuente: Bodegas Domínguez Cuarta Generación

En la actualidad, las fincas de Bodegas Domínguez Cuarta Generación están plantadas con las variedades Listán Negro, Negramoll, Tintilla, Castellana, Listán Blanco, Malvasía y Baboso Negro en una conducción mayoritaria en espaldera, quedando un pequeño porcentaje de conducción en parral.

¿Que nos ofrece esta bodega Tinerfeña? Hoy hablaremos de un solo vino: Blanco de uvas tintas, un ensamblaje de Negramoll y Malvasía. Su proceso comienza con una vendimia manual variedad por variedad en viñedo propio, recogida en cajas de máximo 18 kilogramos para evitar la degradación de la uva. Después de realizar un despalillado y un estrujado ligero, se enfría hasta 8 grados de temperatura y prensa rápidamente para evitar que la materia colorante del hollejo se traspase al mosto. Tras este meticuloso proceso se somete a un desfangado estático por frío y se fermenta a una temperatura controlada (la mitad del mosto fermenta en barricas de roble americano de 500 litros). Una vez terminada esta fase se realiza una crianza sobre lías en depósitos de acero inoxidable durante tres meses. ¡El vino promete sobre el papel, a ver en la cata!

Para comenzar la degustación y a pesar de que, como sabéis, no soy muy dada a prestarle mucha atención al color… diré que la tonalidad y el matiz de este blanco de tintas o blanc de noirs es espectacular, más con luz blanca porque se descubre un pálido rosado con reflejos asalmonados. En nariz encontramos fruta blanca de hueso con notas de mantequilla, lías (aromas biológicos) y un leve toque de humo. Sin embargo, es en boca donde desarrolla su máximo esplendor, pues en nariz se nota algo apagado. Es un vino realmente compensado entre la mineralidad y la acidez, con una leve nota amarga al final, muy ancho, rotundo y persistente que recuerda en su retrogusto al champagne.

Terminamos en Lanzarote para conocer Bodegas Los Bermejos

Junto a Denominación de Origen Ribiera Sacra creo que este es uno de los viñedos más impresionantes que podemos encontrar en España. El de Lanzarote es un cultivo de vid prefiloxérico, esto significa que no le afecto la temida plaga que acució al resto de los viñedos en la península a finales de siglo XIX. Por lo que las vides en esta isla se cultiva sobre pie franco, es decir, planta que está carente de injerto y por tanto mantiene toda la riqueza varietal y enológica que procede de ella.

Vista cenital de los viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo
Vista cenital de los viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo

Sencillamente ¡impresionante!, el viñedo de Lanzarote se encuentra entre los más espectaculares del mundo. Su nacimiento comienza cuando tuvo lugar la mayor erupción volcánica en las Islas Canarias. Este fenómeno transformó el paisaje y convirtió las vegas más fértiles de la isla. También trasformaría la forma de viticultura de esta localización para siempre.

Viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo
Viñedos de Bodegas Bermejo en Lanzadote. Fuente: Bodegas Bermejo

La ceniza volcánica que cubre los viñedos consigue atrapar la escasa lluvia que cae sobre Lanzarote, absorbiéndola como una esponja. Este tipo de terreno no tiene nutrientes ni riqueza orgánica, por lo que los viticultores realizan esta peculiar plantación que consiste en hacer hoyos en la tierra para alcanzar la parte más fértil y optimizar la absorción de agua. Por otro lado, se construyen en la mayoría de las ocasiones muretes de piedra alrededor de estos hoyos para proteger de los vientos alisios (insistentes sobre todo en verano y primavera), las hojas y evitar que se quemen.

Un dato curioso es que en algunas zonas, estos hoyos llegan a alcanzar los 4 metros de profundidad y los 6 metros de diámetro, algo que afecta a la densidad de plantación. En todo caso, las zonas de más densidad contiene 800 plantas por hectáreas. “La baja producción, poca lluvia, mucho sol y plantas centenarias hace de la uva de Lanzarote una verdadera joya enológica” (1)

Hablemos de Bodegas Los Bermejos. Desde su inicio, perteneció a una de las familias más importantes de Denominación de Origen Lanzarote. Aunque con el nuevo siglo, en 2.001 se le dio una nueva perspectiva que la convirtió, en poco tiempo, en una de las principales bodegas de la isla. Convencido de la calidad de sus vinos, el equipo de Los Bermejos, es consciente que ésta depende de las uvas… lo que les lleva a poner especial atención y cuidado en el viñedo. Según la bodega, lo que hacen es poner en la botella el zumo de esas uvas fermentado, sin manipular, transformar ni potenciar nada. Para los que degustamos sus vinos, es un reflejo directo de la tierra de Lanzarote.

Los vinos de Bodegas Los Bermejos se basan especialmente en el cuidado del estado sanitario de las uvas mediante selecciones meticulosas y vendimia en óptimo estado de maduración. No se utilizan acciones mecánicas agresivas como para dañar los frutos de gravedad, por lo que se prensarán de forma suave y con las uvas enteras. Los vinos no se clarifican y los cambios de depósito o envase se realizan con máquinas capaces de mantener las características organolépticas de la variedad. La bodega los declara como vinos para beber, no para catar. ¡Veamos si es cierto!

Bermejo Malvasía Seco 2013. Fuente: Bodegas Bermejo
Bermejo Malvasía Seco 2013. Fuente: Bodegas Bermejo

Sin más dilación, ¡probemos el último vino del día! Bermejo Malvasía Seco 2013 de Bodegas Los Bermejos. Es un monovarietal de Malvasía con un color amarillo pálido y ligeros reflejos dorados. Algo que se puede ver a simple vista, y que luego, comprobaremos en boca, es que es muy glicérico. En nariz, su aroma predominante son los cítricos (pomelo, lima y limón), aunque dejan paso a aromas minerales, de flores blancas como el jazmín y de frutas blancas como el melón. Por último, en boca es un vino muy cremoso con una entrada muy suave y delicada, con una acidez plenamente integrada con la mineralidad y que deja una ligera nota amarga al final. Muy bien equilibrado, de persistencia media y que, además, deja percibir ciertos aromas retronasales de fruta blanca de hueso.

Con esto me despido por hoy, espero que os haya gustado la cata de Vinos Blancos Canarios de Enoteca Barolo (Madrid). ¡A mí me ha entusiasmado! Y, desde luego, una vez probadas estas joyas isleñas no las voy a volver a olvidar… espero que, siguiendo mi consejo, hagáis lo mismo.

(1) Bodegas Los Bermejos (2012) Cultivos. Bodegas los Bermejos (on-line) Recuperado de: http://www.losbermejos.com/index/cultivos

 

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Vinos blancos canarios (2º parte)

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